FILEMON

CARTA A FILEMÓN

(COMENTARIO)

Por: Luís Alberto

La carta a Filemón es la más corta de Pablo, como las cartas más extensas del Apóstol, ésta es un instrumento misionero y un sustituto de la

Presencia personal de Pablo, la carta está dirigida a Filemón y lo describe como el amado y colaborador nuestro, otros mencionados en el saludo son: Apia, que era probablemente la esposa de Filemón; Arquito, su compañero de milicia (probablemente el hijo de Filemón y Apia); y también la comunidad de discípulos.

La ocasión de la carta puede ser extraída de su contenido, aunque no todos los detalles están claros. Un esclavo llamado Onésimo había agraviado a su propietario, Filemón, un creyente que vivía en Colosas, No está del todo

claro cómo Onésimo lo había ofendido, pero,

sobre la base del v. 18, podemos conjeturar que había robado dinero de su amo y después había

huido. . Es posible, sin embargo, que las palabras” sí en algo te hizo daño o te debe...”

Simplemente indiquen que Onésimo había

sido enviado a cumplir alguna comisión y se había demorado en su encargo.

En el mundo romano, durante la vida de Pablo, los esclavos a veces se escapaban.

Se unían a grupos de ladrones, intentaban desaparecer en la subcultura marginal de las grandes ciudades, trataban de huir al extranjero e incorporarse a un grupo de trabajadores, o

procuraban refugiarse en algún templo.

Onésimo se unió a Pablo, quizá como compañero de prisión, y aquél tomó interés en él y lo condujo a su conversión, el Apóstol

deseaba sinceramente mantener a Onésimo consigo y a fin de que pudiera tomar el lugar de Filemón a su lado en el servicio del Evangelio.

Pablo no tenía ningún derecho de retener a Onésimo. Esto no habría sido solamente ilegal

de acuerdo con la ley de Roma, sino que también hubiera involucrado una ruptura en el

compañerismo cristiano entre él y Filemón.

Por lo tanto, Pablo envió a Onésimo de regreso a su amo Filemón, juntamente con una carta.

Utilizando un lenguaje gentil y eligiendo cuidadosamente las a Filemón palabras, Pablo suplicó que le diera la bienvenida a su esclavo

como se la daría a él mismo, eso es, como un

“hermano amado”. No quería que la reconciliación entre amo y esclavo fracasara

a causa de cualquier demanda de compensación, razón por la que ofreció

que se cargara a su cuenta cualquier deuda

pendiente de Onésimo. ¿Después de todo, no le debía Filemón a Pablo su propia vida, ya que éste fue responsable por su conversión?­

La decisión tendría que tomarla libremente Filemón, y por esto Pablo se negó a darle una

orden o a forzarlo de manera alguna, el Apóstol estaba seguro de que su amigo respondería

de una manera piadosa y creía que haría más

de lo que le pidiera. Estas palabras son angustiantes, pero al leer entre líneas se concluye que el “mas” de que Pablo habla se

refiere a la buena voluntad de Filemón para devolver a Onésimo otra vez a Pablo para el

servicio del evangelio.

Cambiando a un lenguaje más directo Pablo le dice a Filemón por qué estaba lleno de gozo y aliento. El amor de éste había sido demostrado

a los creyentes Colosenses, y Pablo puede

Identificarse con estos colegas, porque él afirma

que el gozo y aliento que les dieron a ellos fue recibido por él. Cuando los cristianos se ocupan de mostrar amor e interés a otros, esto tiene un efecto profundo en crear un ambiente cálido y de gratitud.

Pablo hace su ruego por Onésimo, el esclavo de Filemón que se había escapado.

El buen carácter de Filemón, mencionado en forma explícita en el versículo anterior (por lo tanto muestra el estrecho enlace con él),

significa que Pablo podía hablar abierta y

afectivamente. Es probable que su amistad personal comenzó en el tiempo de la conversión de Filemón cuando Pablo fue el instrumento

utilizado por Dios, Su responsabilidad como Apóstol a los gentiles le permitió hablar con

todo denuedo en Cristo. Pablo ahora menciona su requerimiento y por lo tanto el propósito específico de su carta es a Filemón a quien está dirigida la misma, y su pedido es a favor de uno de sus convertidos mientras estaba en prisión

y que había llegado a ser muy querido para él (Onésimo).

La figura de parentesco espiritual es la misma usada en relación con los corintios quienes habían sido convertidos por su predicación.

Como un esclavo frigio (ellos eran famosos por su irresponsabilidad e infidelidad) Onésimo había sido anteriormente inútil a Filemón.

Pero un gran cambio había ocurrido y Pablo

lo describe como un contraste entre antes y

después. Esta poderosa transformación tuvo lugar en la conversión de Onésimo a Cristo

como Señor, por lo que ahora puede ser llamado útil, una descripción que

verdaderamente se ajusta a su nombre, ya que Onésimo significa“provechoso” o “útil”.

Pablo describe brevemente lo que había sucedido antes que él escribiera su carta

y enviara a Onésimo. Yo deseaba retenerlo conmigo expresa el deseo de Pablo de retener

a Onésimo, quien había brindado un servicio fiel al Apóstol y había sido el deseo de éste que

continuara en lugar del ausente Filemón. La expresión para que en tu lugar muestra un

delicado tacto de Pablo asumiendo que Filemón

hubiera deseado cumplir este servicio para él (especialmente ministerio en el evangelio)

si hubiera sido posible.

Pero por más que Pablo deseaba mantener a Onésimo, no haría nada sin el consentimiento

de Filemón. Por lo menos hubiera involucrado una ruptura del compañerismo cristiano.

No deseaba manipular a su hermano o meterse en su decisión. Buena voluntad se refiere a una

decisión arribada libremente.

Aunque Pablo mencionó el hecho de su pedido a Filemón en relación con Onésimo en el v. 10, solamente aquí lo expresa y llega al propósito

de la carta. El basa su pedido en los lazos cercanos que existen entre él y Filemón, como

compañero. No se refiere a compañerismo en los negocios ni a lazos especiales de amistad.

Por lo contrario, el “compañerismo” de él y de Filemón es con el Hijo de Dios, Jesucristo, al cual los dos habían sido llamados.

Esta relación los habían unido en actividades comunes, de tal manera que compañero aquí

puede tener el significado adicional de

“colaborador”. Pablo no solamente intercede a favor de Onésimo, sino que también se identifica a sí mismo con él: Recíbele como a mí mismo. Ahora el Apóstol se resguarda ante

cualquier posible obstáculo a la recepción favorable a Onésimo. Pablo no quiere que la

reconciliación se estropee a causa de alguna

demanda de compensación. Le pide a Filemón que todos los cargos resultantes de la huida o

ausencia de Onésimo sean debitados a la cuenta

del Apóstol. Pablo dice: Ponlo a mi cuenta. Como un padre haría por su hijo Pablo declara

que está preparado para hacerse cargo de

cualquier daño. Como un paréntesis Pablo

incluye su propio vale: Yo lo pagaré. Luego,

retomando el pensamiento del v. 18, le recuerda a Filemón que es él quien está en deuda con el Apóstol ya que fue por medio de éste que Filemón fue convertido.

Este último le debía su vida espiritual a Pablo y esa era una deuda mucho más grande que la que

Onésimo había contraído y de la cual Pablo se

haría responsable. El mensaje es claro. Filemón comprenderá que Onésimo experimentó la misma gracia de Dios cuando se había convertido. Debería recibir a Onésimo como a un hermano en Cristo sin estar enojado con él

aunque hubiera buenas razones para ello.

Pablo concluye el cuerpo de su carta reforzando su pedido y expresando el deseo de que Filemón conforte su corazón en Cristo Jesús.

En las breves frases finales de la carta Pablo le asegura a Filemón que tiene confianza en que éste finalmente hará lo que es mejor, y luego

le anuncia su plan de visitarlo. Concluye la carta con una breve lista de saludos y la bendición. Pablo confía en la obediencia de Filemón no a su propia autoridad Apostólica,

supuestamente escondida bajo su pedido, sino a la voluntad de Dios. El ya ha orado por Filemón

para que pudiera tener una más profunda comprensión de la voluntad de Dios y de la

obediencia de ella en amor. Había habido clara

evidencia de esta obediencia en el pasado,

demostrada tan concretamente en su continua generosidad cuando confortaba el corazón

de los santos, Ahora Pablo espera que lo demuestre otra vez. De hecho, cree que Filemón

haría aun más de lo que él pedía, una insinuación, pero no más que esto, que Onésimo pueda ser devuelto a él para el servicio del Evangelio.

DIos les bendIga.

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