FIDELIDAD
sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré.
Por: Luis Alberto
Mat 25:14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
Mat 25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Mat 25:16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos
Mat 25:17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
Mat 25:18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Mat 25:19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Mat 25:20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
Mat 25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Mat 25:22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
Mat 25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Mat 25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
Mat 25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Mat 25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías
que siego donde no sembré, y que recojo
donde no esparcí.
Mat 25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Mat 25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Mat 25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Mat 25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Mat 25:31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,
Mat 25:32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
Mat 25:33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
Mat 25:34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
El obrero que con diligencia se prepara para la venida del Señor invirtiendo su tiempo y sus talentos para servir a Dios. El obrero que no pone el corazón en trabajar en las cosas del Reino va a ser castigado. Dios premia la fidelidad. Los que no tienen frutos para el Reino de Dios no pueden esperar recibir el mismo trato que los que son fieles.
El dinero, como se emplea aquí, representa cualquier clase de recurso que se nos confía. Dios nos da tiempo, capacidades, dones y otros recursos de acuerdo a nuestras habilidades y espera que los usemos con sabiduría hasta que El regrese. Tenemos la obligación de usar bien lo que Dios nos ha dado. La cuestión no es cuánto tenemos, sino qué hacemos con lo que tenemos.
Veamos esta ilustración; El amo dividió el dinero entre sus siervos de acuerdo a sus capacidades: nadie recibió ni más ni menos dinero del que podía usar. En caso de que no cumpliera con la tarea asignada por su amo, no podría excusarse diciendo que estuvo abrumado. El fracaso solo podría atribuirse a flojera u odio al amo.
No debemos buscar excusas para no hacer lo que Dios nos llamó a hacer. Si Dios es nuestro Amo, debemos estar dispuestos a obedecerle. Nuestro tiempo, nuestras habilidades y nuestro dinero no nos pertenecen de veras. Somos administradores, no propietarios. Cuando descuidamos, despilfarramos o nos aprovechamos de lo que hemos recibido, nos convertimos en rebeldes y merecemos castigo.
Dios separará a los seguidores fieles de los falsos y los incrédulos, la mejor evidencia de que somos creyentes es la forma en que actuamos, tratar a todas las personas que encontremos como si fueran Jesús no es muy fácil; Lo que hacemos por otros demuestra lo que pensamos de lo que Jesús señaló que debíamos hacer:
Dar de comer al hambriento, albergar al desamparado, visitar a los enfermos. ¿Hay alguna diferencia entre sus acciones y las de los falsos y los incrédulos?
Jesús volverá, sabemos que es así.
¿Significa esto que debemos abandonar nuestras ocupaciones a fin de servir a Dios?
No, quiere decir que debemos usar con diligencia nuestro tiempo, talentos y pertenencias a fin de servir a Dios en todo lo que hagamos. Para algunas personas, significa cambiar de profesión; para la mayoría de nosotros, significa cumplir con nuestro trabajo cotidiano como expresión de nuestro amor a Dios.
Jesús comparó a las ovejas y los cabritos con los creyentes y los que no lo son. Las ovejas y los cabritos pastan juntos con frecuencia, pero los separan cuando llega la hora de pelar las ovejas.
Lo más sobresaliente en esta parábola no es el quién, sino el qué, el acto de servir cuando nos necesitan. La enseñanza de esta parábola es que debiéramos amar a todas las personas y servir a cuantos podamos. Ese tipo de amor glorifica a Dios porque refleja nuestro amor por El.
Aquí se habla de la misericordia que todos podemos brindar a diario. Son gestos que no requieren riqueza, habilidad ni inteligencia; son cosas que se hacen y se reciben de gracia. No tenemos excusa para desentendernos de los que tienen grandes necesidades. No podemos delegar esta responsabilidad a la iglesia ni al gobierno. Jesús demanda nuestra participación personal en atender las necesidades de los demás.
DIOS LES BENDIGA
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