PRIORIDAD PERMANENTE

      PRIORIDAD PERMANENTE
         Por: Luis Alberto.


  MATEO 6:33  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

  "Buscar el reino de Dios y su justicia" significa buscar su ayuda en primer lugar, saturar nuestros pensamientos con sus deseos, tomar su carácter como modelo y servirle y obedecerle en todo. ¿Qué es lo más importante para usted? Habrá personas, objetos, metas y otros deseos que compitan en cuanto a prioridad ?  Cualquiera de estos puede sacar a Dios del primer lugar si usted no decide enfáticamente darle el primer lugar en todos los aspectos de su vida.
   En lugar de estar preocupados por las cosas materiales, nuestro interés debe ser buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, sabiendo que al hacerlo el Señor ha ofrecido responder fielmente al pacto; todas estas cosas os serán añadidas.
   El versículo clave de este párrafo, y quizás del Sermón del monte, es el verso 33. Jesús subraya el principio que sirve para orientar la vida diaria y el servicio del súbdito del reino. La preocupación, o prioridad, número uno debe ser el “buscar el reino de Dios.” El mandato del Rey, la voluntad de Dios para todo súbdito del reino, es que busque el reino. Esta búsqueda debe ser continua, pues el imperativo está en tiempo presente, indicando acción repetida y continua. Debe ser una búsqueda con mucha pasión, perseguir con celo, procurar de corazón, o buscar con afán. La búsqueda debe ser concentrada en el reino de Dios. La búsqueda debe ser prioritaria, la tarea número uno en la vida del creyente. Después de hacer una lista de todas las prioridades, es necesario decidir cuál es la número uno, y mantener el orden en todas las áreas de su vida.
   La promesa del Rey (y todas estas cosas os serán añadidas) es el antídoto para eliminar y evitar la ansiedad. Nuestra parte: someternos incondicionalmente al reinado de Cristo y buscar su voluntad. La parte de Dios: proveer todo lo que sea esencial para que nosotros cumplamos su voluntad. El siervo puede gozarse de provisiones abundantes, o soportar provisiones mínimas, pero serán en todo momento suficientes, lo podemos ver claramente en    FILIPENSES 4: 10 – 13                                                                                                               4:10 En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.
4:11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
4:12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

 No promete proveer “todas las cosas”, ni “todo lo que deseamos”, sino “todas estas cosas”. “Estas cosas” se refiere concretamente a las cosas recién mencionadas: comida y ropa. También es necesario observar oportunamente que debemos equilibrar esta promesa con la enseñanza de que el sacrificio, privación y aun la cruz también pertenecen al discipulado.

    Lo podemos ilustrar sencillamente de esta forma: Se oyó en un huerto una conversación entre dos gorriones, descansando sobre una rama en un árbol alto. Mientras observaban a la gente que caminaba apurada y nerviosa por el huerto, uno dijo al otro:

   —Eh, dime, ¿por qué piensas que la gente camina así, nerviosa y preocupada?

   El otro le respondió:

   —No lo sé con certeza, pero debe ser porque no tienen a un Padre Celestial que los cuida, como nosotros.


                                                          DIOS LES BENDIGA

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