BUSCAD A DIOS
BUSCAD A DIOS
Por: Luis Alberto
Isa 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
Isaías nos dice que clamemos al Señor mientras esté cerca. Dios no planea apartarse de nosotros, pero a menudo somos nosotros los que nos apartamos o construimos una barrera entre ambos. No espere hasta que te hayas apartado de Dios para buscarlo. Es probable que más tarde en la vida nos resulte mucho más difícil volvernos a El. O a lo mejor Dios venga a juzgar la tierra antes de que usted decida volverse a El. Busque a Dios ahora, mientras pueda, antes de que sea demasiado tarde.
La proclamación de las Buenas Noticias y la Salvación son gratis, los que escuchen y sean redimidos y salvados comerán del bien de la tierra en el milenio de manos de JESUS gratuitamente.
Aquí hay una oferta graciosa de perdón y paz, y de toda felicidad. No será en vano buscar a Dios; ahora su palabra nos está llamando y su Espíritu lucha con nosotros. Pero hay un día por venir en que no será hallado. Puede llegar un tiempo así en esta vida; seguro es que la puerta será cerrada en la muerte y el juicio. No sólo debe haber un cambio del camino, sino un cambio de la mente. Debemos cambiar nuestros juicios sobre las personas y las cosas. No es suficiente romper y dejar las malas costumbres, sino tenemos que luchar contra los malos pensamientos. Arrepentirse es volver a nuestro Señor, contra el cual nos rebelamos. Si lo hacemos así, Dios se multiplicará para perdonar como nosotros nos hemos multiplicado para ofender. Pero que nadie juegue con esta abundante misericordia ni la use como ocasión para pecar. El pensamiento de los hombres acerca del pecado, de Cristo y de la santidad, sobre este mundo y el otro, difieren vastamente de los de Dios; pero en nada difieren más que en materia de perdón. Nosotros perdonamos y no podemos olvidar; cuando Dios perdona el pecado no lo recuerda más.
El poder de su palabra en las esferas de la providencia y la gracia es tan cierto como en la de la naturaleza. La verdad sagrada produce un cambio espiritual en la mente del hombre que ni la lluvia ni la nieve pueden producir en la tierra. No volverá al Señor sin producir efectos importantes.
Si adoptamos un punto de vista especial de la Iglesia, hallaremos qué cosas grandes ha hecho y hará Dios por ella. Los judíos volverán a su tierra; esto representa las bendiciones prometidas. La gracia del evangelio hará un cambio grande en los hombres. Librado de la ira venidera, el pecador convertido halla paz en su conciencia; el amor lo precisa a dedicarse al servicio de su Redentor. En lugar de ser profano, contencioso, egoísta o sensual, véanlo paciente, humilde, amable y en paz. La esperanza de ayudar en tal obra debiera instarnos a difundir el evangelio de la salvación. Ayúdanos tú, oh Espíritu de toda verdad, a tener esa visión de la plenitud, gratuidad y grandeza de la rica misericordia en Cristo, que quite de nosotros todos los estrechos puntos de vista acerca de la gracia soberana de Dios.
Filip 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
El gozo en Dios es de gran importancia en la vida cristiana; es necesario llamar continuamente para ello a los cristianos. El gozo supera ampliamente todas las causas de pesar. Los enemigos deben darse cuenta de lo moderados que somos en cuanto a las cosas externas, y con cuánta moderación resistimos las pérdidas y las dificultades. El día del juicio llegará pronto, con la plena redención de los creyentes y la destrucción de los impíos.
Es nuestro deber mostrar cuidadosa diligencia en armonía con una sabia previsión y con la debida preocupación; pero hay un afanarse de temor y desconfianza que es pecado y necedad, y sólo confunde y distrae la mente. Como remedio contra la preocupación que confunde se recomienda la constancia en la oración. No sólo los tiempos establecidos de oración, sino constancia en todo por medio de la oración. Debemos unir la acción de gracias con las oraciones y las súplicas; no sólo buscar provisiones de lo bueno, sino reconocer las misericordias que recibimos. Dios no necesita que le digamos nuestras necesidades o deseos porque los conoce mejor que nosotros, pero quiere que le demostremos que valoramos su misericordia y sentimos que dependemos de Él.
La paz con Dios, esa sensación consoladora de estar reconciliados con Dios, y de tener parte de su favor, y la esperanza de la bendición celestial, son un bien mucho más grande de lo que puede expresarse con plenitud. Esta paz mantendrá nuestros corazones y mentes en Jesucristo; nos impedirá pecar cuando estemos sometidos a tribulaciones y de hundirnos debajo de ellas; nos mantendrá calmados y con una satisfacción interior.
Sal 10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová;
Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído,
Dios gobierna al mundo por su Providencia, gobierna la iglesia por su gracia y a ambos por su Hijo. Los habitantes de la tierra tienen razón de temblar, pero el Redentor aún espera ser bondadoso. Que todos los que oyen, reciban la advertencia y busquen su misericordia.
Mientras más nos humillemos ante Él, más nos exaltará. No sólo exaltemos al Señor
con nuestros labios, sino démosle el trono de nuestro corazón; y mientras le adoramos en su trono de la gracia, seamos reverentes porque Él es santo.
Sal 99:6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes,
Y Samuel entre los que invocaron su nombre;
Invocaban a Jehová, y él les respondía.
Dios es un Dios que oye la oración. Siempre ha sido así, y sigue como siempre dispuesto a oír la oración. El principio más alentador de la oración y el ruego más poderoso es mirarlo a Él como nuestro Rey y nuestro Dios. David también ora a un Dios que odia el pecado. El pecado es necedad y los pecadores son los más grandes de los necios; necios por propia hechura. La gente mala odia a Dios; son justamente odiados por Él, y esta será su miseria y su ruina eterna. Aprendamos la importancia de la verdad y de la sinceridad en todos los asuntos de la vida. Los mentirosos y los asesinos se parecen al diablo y son sus hijos, por tanto, bien puede esperarse que Dios los aborrezca. Este era el carácter de los enemigos de David y, como tales, siguen siendo enemigos de Cristo y de su pueblo.
El secreto de una relación íntima con Dios es orar a El puntualmente cada mañana. Por la mañana nuestras mentes están más libres de problemas y además podemos encomendar el día entero a Dios. La comunicación regular es fundamental en cualquier relación y ciertamente es necesaria para tener una firme relación con Dios. Necesitamos comunicarnos con El diariamente. ¿Pasas un tiempo regular en oración y lectura de la Palabra de Dios?
Sal 5:3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.
Al decir David que había vivido en integridad, no declaraba su falta de pecado. Eso es imposible para cualquier ser humano. Lo que quería decir era que tenía una relación firme con Dios, y que cuando pecaba su registro se limpiaba al pedir perdón, le suplica a Dios que limpie su nombre de los falsos cargos presentados en su contra por sus enemigos. Nosotros también podemos pedir a Dios que nos examine, confiando en que perdonará nuestros pecados y limpiará nuestro historial de acuerdo a su misericordia.
Sal 26:1 Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en Jehová sin titubear.
Los padres disciplinan a sus hijos para formar una buena conducta. Dios disciplinó a Israel para formar una vida y una adoración correctas. No debemos quejarnos de la disciplina sino aprender de ella, confiando en Dios y estando dispuestos a cambiar. Debemos permitir que la corrección de Dios haga surgir en nuestra vida la clase de conducta que a El le agrada.
Lam 3:41 Levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos;
Efe 3:14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
La gran familia de Dios incluye a todos los que han creído en El en el pasado, los que lo han hecho en el presente y los que lo harán en el futuro. Todos somos una familia porque tenemos a un mismo Padre. El es la fuente de toda la creación, el dueño legítimo de cada cosa. Dios promete su amor y poder a su familia, la Iglesia; si queremos recibir sus bendiciones, es importante que nos mantengamos en contacto con otros creyentes en el cuerpo de Cristo. Quienes se aíslan de la familia de Dios y tratan de seguir solos, se privan del poder de Dios.
DIOS LES BENDIGA
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