TORMENTAS
TORMENTAS
Por: Luis Alberto.
Amigos mios, hoy hablaremos de algo muy frecuente hoy día en nuestro andar cotidiano.
Sobre nuestras vidas soplan, como viento, toda clase de circunstancias... algunas más difíciles que otras... como en lo natural, muchas veces no se puede saber cuando una tormenta va a comenzar... a veces simplemente llegan...sin avisar.
Los tropiezos junto, con las tormentas en nuestras vidas van a venir siempre, los cuales son necesarios e inevitables para nuestro crecimiento espiritual.
Jesus dice en su palabra divina, dirigiéndose a los discípulos, IMPOSIBLE ES QUE NO VENGAN TROPIEZOS; MAS AY DE AQUEL POR QUIEN VIENEN ! Lucas 17:1
He visto tres clases de tormentas en la palabra de Dios...
Vi una donde podemos caminar sobre ella. Mateo 14 : 22 - 33
Mat 14:22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
Mat 14:23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Mat 14:24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
Mat 14:25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
Mat 14:26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
Mat 14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
Mat 14:28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Mat 14:29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
Mat 14:30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!
Mat 14:31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Mat 14:32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
Mat 14:33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.
Otra en la que el Señor la reprendía y podemos pasar “al otro lado”. Marcos 4:35 - 41
Mar 4:35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.
Mar 4:36 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.
Mar 4:37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.
Mar 4:38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?
Mar 4:39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
Mar 4:40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
Mar 4:41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?
Y vi otra, en la que después del naufragio sólo hay un madero al que aferrarse.
Hechos. 27:39-44
Hch 27:39 Cuando se hizo de día, no reconocían la tierra, pero veían una ensenada que tenía playa, en la cual acordaron varar, si pudiesen, la nave.
Hch 27:40 Cortando, pues, las anclas, las dejaron en el mar, largando también las amarras del timón; e izada al viento la vela de proa, enfilaron hacia la playa.
Hch 27:41 Pero dando en un lugar de dos aguas, hicieron encallar la nave; y la proa, hincada, quedó inmóvil, y la popa se abría con la violencia del mar.
Hch 27:42 Entonces los soldados acordaron matar a los presos, para que ninguno se fugase nadando.
Hch 27:43 Pero el centurión, queriendo salvar a Pablo, les impidió este intento, y mandó que los que pudiesen nadar se echasen los primeros, y saliesen a tierra;
Hch 27:44 y los demás, parte en tablas, parte en cosas de la nave. Y así aconteció que todos se salvaron saliendo a tierra.
¿Has visto soplar vientos tan fuertes, que sin previo aviso hicieron volar tus sueños más queridos? ¿Has tenido que aferrarte a un madero, cuando estos vientos quieren derribar tu fe?
¿Has cruzado la tormenta en medio de una lluvia de acusaciones que, como granizo, golpean tu rostro y lastiman tu piel?
¿Has tratado de pasar por la tormenta sin salir mojado?
De la misma manera no podemos salir iguales de las luchas y de las pruebas que vamos a enfrentar en nuestras vidas, ¡siempre saldremos transformados y fortalecidos! Cuando aferrados a la cruz, esperamos, que por la misericordia de Dios, seamos rescatados de nuestras circunstancias, pero amigos míos, es nuestra decisión buscar la presencia de DIOS, aferrarnos a El y seguir adelante hasta alcanzar la estatura del varón perfecto JESUCRISTO.
No evites las tormentas que Dios permite que vengan sobre ti, aprende a caminar sobre ellas, o a reprenderlas para pasar al otro lado, y estando aferrados a ese “madero eterno” en medio de un mar de dificultades, resiste con la seguridad de que el más hermoso día en tu vida, está por amanecer.
Levanta los ojos y mira, abre tus oídos y escucha a tu Señor que dice: “He orado para que tu fe no falte” Mientras aférrate al “madero Eterno” JESUCRISTO y veras salida y luz en medio de las tormentas.
“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”
Números 6:24-26
DIOS TE BENDIGA
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